lunes, 22 de abril de 2013
Story cubes
Érase una vez un pequeño pulpo llamado Manitas que vivía en el fondo del mar. Una tarde, aburrido, pensó en darse un paseo por un pequeño barco naufragado donde curiosamente siempre sonaba una armoniosa y suave música. Manitas se adentró en el barco y al cabo de un rato un destello de luz brillaba en una de las salas del barco. Rápidamente entró y vio que dentro había una mesa. Se acercó lentamente y pudo distinguir que encima de la mesa había un puzzle y una pequeña pieza de engranaje. Llamado por la curiosidad, Manitas comenzó a resolverlo y ,poco a poco, iba viendo lo que era. Al terminarlo vio que en él se dibujaba una pequeña cueva rodeada de una gran selva y en la parte inferior decía: "Si tú a la cueva quieres llegar deberás beber de este cáliz un pequeño sorbo del contenido del caldero". Manitas observó a su alrededor, pero no vio ningún caldero aunque sí encontró una probeta con un extraño liquido. Asustado decidió salir y no volver más a aquel barco.
Una historia mágica
Trascurría una noche larga y oscura, Jaime, un pequeño niño, dormía tranquilo en su habitación llena de juguetes. De repente, un gran golpe lo despertó. Jaime, intranquilo, se levantó y comenzó a llamar a sus padres pero nadie le contestaba. Muerto de miedo, abrió la puerta de su habitación y salió al pasillo. Empezó a recorrerlo y al llegar a la puerta de la habitación de sus padres una luz casi cegadora salía por las ranuras. Meditó un poco al entrar y al abrir la puerta el destello de luz no le dejaba ver, la luz fue disminuyendo hasta que logró ver una pequeña luciérnaga revoloteando nerviosa que, al verlo, se le acercó y se le posó en el hombro. La luciérnaga le dijo: "pequeño Jaime, el malvado mago de la luz se ha llevado a tus padres, deberás abrir esa puerta que te conducirá a un inmenso laberinto que deberás recorrer para poder encontrar a tus padres". Jaime no se lo pensó y se adentró en el laberinto y empezó a recorrerlo, no le fue difícil ya que, después de unas cuantas horas, consiguió llegar al final donde encontró a sus padres y pudo llevarlos de vuelta a casa.
miércoles, 10 de abril de 2013
Justificación del proyecto: Pequeños prodigios
Hemos
elegido el tema de la música para nuestro proyecto porque nos parece una forma
atractiva de que los niños aprendan a la vez que se divierten. La música como
tema desarrolla en los niños muchos aspectos favorables a la vez:
psicomotricidad, lenguaje, ritmo, sensaciones…etc. Además de ser esencial para
su desarrollo equilibrado como persona tanto física como psíquica está
globalizado en los demás aprendizajes de las diferentes áreas que se producen
en el aula.
Cualquier
tema educativo puede relacionarse con la música, en los conocimientos de los
cursos de infantil, donde este recurso está muy presente actualmente, podemos
encontrar canciones infantiles y populares, cuentos sonoros,dramatizaciones,
etc… relacionados con diferentes centros de interés como la navidad, el otoño…
A través de
la organización por rincones, dentro del aula, podemos descubrir el rincón de
la música, un espacio delimitado de la clase, donde los alumnos podrán
manipular de forma libre los instrumentos musicales que allí se encuentren y
otros instrumentos de percusión propios para su edad. Por ello es interesante
enseñarles que el cuerpo es el instrumento más valioso, con él se pueden hacer
infinidad de sonidos y que a través del movimiento se pueden expresar multitud
de sensaciones. Todos estos tipos de expresiones se pueden desarrollar en
competencia con otras áreas, como puede ser la expresión plástica.
domingo, 7 de abril de 2013
Amar es de verdad
Érase una vez un príncipe que se quería casar con una princesa de un reino vecino, que era muy bella y muy buena. El príncipe, decidido, le pidió a su padre, el rey, que lo acompañara a pedir la mano de la princesa. Pero lo que no sabían era lo que se iban a encontrar al llegar a su castillo.
Después de varias días de viaje llegaron. Fueron recibidos muy amablemente por todos pero el rey y el príncipe sospechaban que algo no iba bien. Los llevaron hacia el salón principal que era donde se encontraba el rey, padre de la princesa. Transcurrió un buen rato durante la conversación, donde hablaron de cosechas, tierras, reinos, amor...etc. Pero, justo al terminar la conversación y cuando se disponían a salir, empezó a temblar todo el castillo, el cielo azul se cubrió de nubes negras y un denso humo blanco los rodeaba. Al pasar cerca de tres horas, el príncipe sin saber cómo ni por qué abrió los ojos y estaba atado por unas densas cadenas a la pared junto a su padre y al padre de la princesa. El príncipe, asustado por lo que podía haber pasado y sin saber si su amada princesa estaba bien, comenzó a gritar, cada vez más alto, hasta que consiguió despertarlos. Los tres intentaron por todos los medios escapar de aquellas cadenas pero fue en vano. Fueron perdiendo la esperanza hasta que, de repente, se abrieron las puertas y apareció un niño sonriente y les dijo ¡Vengo a salvaros!
Este niño era el hermano de la princesa, era muy travieso y siempre andaba escondiéndose, por eso no consiguieron capturarlo.
Rápidamente les explicó que la reina malvada había entrado en el castillo dejándolos atados y se había llevado a la princesa; además, destacó algo que había oído decir a la reina malvada: ¡No dejaré que te cases con ella! ¡Serás mi príncipe! Y a continuación le entrego al príncipe un sobre que había encontrado. El príncipe lo abrió y sacó de él una pequeña carta donde ponía que, "Si a media noche no estas casado conmigo, mataré a la princesa".
Asustados, reunieron a todos los caballeros del rey y emprendieron la marcha en busca de la princesa. Se les echaba la noche encima y no conseguían llegar, por lo que el príncipe decidió adelantar a los caballeros y dirigirse él solo. Enseguida llegó al castillo de la reina malvada y consiguió entrar.
Corriendo busco a la reina y le dijo que quería casarse con ella pero que dejara a la princesa libre. Ella aceptó pero antes se casarían.
La reina malvada lo tenia todo preparado y la boda comenzó enseguida. Transcurrió la boda sin problemas y, casi al finalizar, cuando solo quedaba la aprobación del príncipe, de nuevo apareció el niño que había llegado escondido bajo el caballo del príncipe, agarró y dijo las palabras que rompían todo el poder de la reina malvada. ¡Bruja eres si amor tienes, bruja no serás sino te has de cuidar!
Después de varias días de viaje llegaron. Fueron recibidos muy amablemente por todos pero el rey y el príncipe sospechaban que algo no iba bien. Los llevaron hacia el salón principal que era donde se encontraba el rey, padre de la princesa. Transcurrió un buen rato durante la conversación, donde hablaron de cosechas, tierras, reinos, amor...etc. Pero, justo al terminar la conversación y cuando se disponían a salir, empezó a temblar todo el castillo, el cielo azul se cubrió de nubes negras y un denso humo blanco los rodeaba. Al pasar cerca de tres horas, el príncipe sin saber cómo ni por qué abrió los ojos y estaba atado por unas densas cadenas a la pared junto a su padre y al padre de la princesa. El príncipe, asustado por lo que podía haber pasado y sin saber si su amada princesa estaba bien, comenzó a gritar, cada vez más alto, hasta que consiguió despertarlos. Los tres intentaron por todos los medios escapar de aquellas cadenas pero fue en vano. Fueron perdiendo la esperanza hasta que, de repente, se abrieron las puertas y apareció un niño sonriente y les dijo ¡Vengo a salvaros!
Este niño era el hermano de la princesa, era muy travieso y siempre andaba escondiéndose, por eso no consiguieron capturarlo.
Rápidamente les explicó que la reina malvada había entrado en el castillo dejándolos atados y se había llevado a la princesa; además, destacó algo que había oído decir a la reina malvada: ¡No dejaré que te cases con ella! ¡Serás mi príncipe! Y a continuación le entrego al príncipe un sobre que había encontrado. El príncipe lo abrió y sacó de él una pequeña carta donde ponía que, "Si a media noche no estas casado conmigo, mataré a la princesa".
Asustados, reunieron a todos los caballeros del rey y emprendieron la marcha en busca de la princesa. Se les echaba la noche encima y no conseguían llegar, por lo que el príncipe decidió adelantar a los caballeros y dirigirse él solo. Enseguida llegó al castillo de la reina malvada y consiguió entrar.
Corriendo busco a la reina y le dijo que quería casarse con ella pero que dejara a la princesa libre. Ella aceptó pero antes se casarían.
La reina malvada lo tenia todo preparado y la boda comenzó enseguida. Transcurrió la boda sin problemas y, casi al finalizar, cuando solo quedaba la aprobación del príncipe, de nuevo apareció el niño que había llegado escondido bajo el caballo del príncipe, agarró y dijo las palabras que rompían todo el poder de la reina malvada. ¡Bruja eres si amor tienes, bruja no serás sino te has de cuidar!
La lámpara del perro
Había una vez un perro desafortunado. Se llamaba Chaky, era un perrito mediano de color marrón con manchas blancas y ojos negros muy grandes. Vivía en una pequeña caja de cartón que cada vez era más incomoda y tenia una lamparita que alumbrada sus noches de invierno más oscuros.
Chaky tenía una amiga muy fiel, que le traía todos los días comida y agua. Esta niña se llamaba Carmencita, tenía nueve años, era bajita y tenía un precioso y largo acoracolado pelo de color negro.
Carmencita, que nunca fallaba a sus citas con Chaky para llevarle su comida y agua, un día empezó a retrasarse hasta que estuvo una semana sin aparecer. Chaky, preocupado por lo que le podría haber pasado, salió a buscarla. Tras un buen paseo ladrando para buscarla Chaky encontró una niña tumbada bajo un árbol con cara pálida y tapada con una pequeña manta. Carmencita había enfermado y no podía moverse para buscar ayuda, por lo que Chaky decidió ir a buscarla.
Después de varias horas intentando que alguien le hiciera caso volvió desolado donde se encontraba Carmencita. Pero Chaky no se dió por vencido y mientras estaba tumbado al lado de ella se le ocurrió una idea maravillosa. Cogería su pequeña lámpara y haría ráfagas de luz para que la vieran y fueran en su ayuda.
Tras unos minutos aparecieron varias personas y se llevaron a Carmencita al hospital.
Carmencita se recuperó en unas semanas gracias a Chaky. Y los dos vivieron felices.
Chaky tenía una amiga muy fiel, que le traía todos los días comida y agua. Esta niña se llamaba Carmencita, tenía nueve años, era bajita y tenía un precioso y largo acoracolado pelo de color negro.
Carmencita, que nunca fallaba a sus citas con Chaky para llevarle su comida y agua, un día empezó a retrasarse hasta que estuvo una semana sin aparecer. Chaky, preocupado por lo que le podría haber pasado, salió a buscarla. Tras un buen paseo ladrando para buscarla Chaky encontró una niña tumbada bajo un árbol con cara pálida y tapada con una pequeña manta. Carmencita había enfermado y no podía moverse para buscar ayuda, por lo que Chaky decidió ir a buscarla.
Después de varias horas intentando que alguien le hiciera caso volvió desolado donde se encontraba Carmencita. Pero Chaky no se dió por vencido y mientras estaba tumbado al lado de ella se le ocurrió una idea maravillosa. Cogería su pequeña lámpara y haría ráfagas de luz para que la vieran y fueran en su ayuda.
Tras unos minutos aparecieron varias personas y se llevaron a Carmencita al hospital.
Carmencita se recuperó en unas semanas gracias a Chaky. Y los dos vivieron felices.
Descripciones
Imagen 1
En esta imagen veo la fachada de un patio típico andaluz. Podemos observar dos partes de dos paredes que se unen en una esquina. Una pared es de color amarillo mostaza y la otra blanca. En la pared amarillo mostaza hay una ventana de color azul, con un marco en forma de cruz del mismo color azul y el alféizar de color marrón formado por losetas. En la pared blanca hay dos maceteros colgados en la pared uno más abajo del otro. El macetero es de arcilla con una franja blanca en la parte de arriba. Ambos contienen flores rojas con tallos y hojas de color verde.
Imagen 2
En esta imagen se muestra una niña de unos 5 años de edad. La niña tiene el cabello rubio un poco despeinado, ojos azules claros con pestañas largas, su nariz es redondeada y labios de color rosado y gruesos. Viste una camiseta de color verde caqui con los bordes del cuello y las mangas blanco. Su piel tiene un tono color tostado.
La niña está sentada en una silla de aluminio con el respaldo de listones del mismo color del aluminio, plata.
Por lo que se ve en la foto parece que está comiendo o ha terminado de comer porque al borde de la foto se ve el filo de un plato blanco y la niña tiene delante de la cara un tenedor plateado con cuatro dientes que se ven un poco difuminados y más iluminado que la parte del mango que se ve de un gris plata más oscuro.
Objeto
El objeto es un recipiente de crema de manos que contiene treinta mililitros. La crema se llama Rose 4 reines, con letras en francés. El bote tiene forma de tubo de color plateado con dos caras. La primera cara tiene la parte de arriba hasta más o menos la mitad del bote de color burdeos con el dibujo de una rosa con un tallo con tres hojas de color rosa claro. Debajo tiene el fondo de color rosa claro con letras en color burdeos y dorados. Indica el nombre de la crema, qué tipo de crema es, la marca y los mililitros que contiene. Tiene los dos lados de la izquierda y la derecha de esta parte con dos franjas un poco redondeadas de color dorado. Por la parte de atrás del bote se encuentran los ingredientes que contienen en letra color burdeos con el fondo de color gris plata y el código de barras con un fondo en blanco y las barras y números en negro.
Por último, el tapón es de color negro con forma de hexágono.
En esta imagen veo la fachada de un patio típico andaluz. Podemos observar dos partes de dos paredes que se unen en una esquina. Una pared es de color amarillo mostaza y la otra blanca. En la pared amarillo mostaza hay una ventana de color azul, con un marco en forma de cruz del mismo color azul y el alféizar de color marrón formado por losetas. En la pared blanca hay dos maceteros colgados en la pared uno más abajo del otro. El macetero es de arcilla con una franja blanca en la parte de arriba. Ambos contienen flores rojas con tallos y hojas de color verde.
Imagen 2
En esta imagen se muestra una niña de unos 5 años de edad. La niña tiene el cabello rubio un poco despeinado, ojos azules claros con pestañas largas, su nariz es redondeada y labios de color rosado y gruesos. Viste una camiseta de color verde caqui con los bordes del cuello y las mangas blanco. Su piel tiene un tono color tostado.
La niña está sentada en una silla de aluminio con el respaldo de listones del mismo color del aluminio, plata.
Por lo que se ve en la foto parece que está comiendo o ha terminado de comer porque al borde de la foto se ve el filo de un plato blanco y la niña tiene delante de la cara un tenedor plateado con cuatro dientes que se ven un poco difuminados y más iluminado que la parte del mango que se ve de un gris plata más oscuro.
Objeto
El objeto es un recipiente de crema de manos que contiene treinta mililitros. La crema se llama Rose 4 reines, con letras en francés. El bote tiene forma de tubo de color plateado con dos caras. La primera cara tiene la parte de arriba hasta más o menos la mitad del bote de color burdeos con el dibujo de una rosa con un tallo con tres hojas de color rosa claro. Debajo tiene el fondo de color rosa claro con letras en color burdeos y dorados. Indica el nombre de la crema, qué tipo de crema es, la marca y los mililitros que contiene. Tiene los dos lados de la izquierda y la derecha de esta parte con dos franjas un poco redondeadas de color dorado. Por la parte de atrás del bote se encuentran los ingredientes que contienen en letra color burdeos con el fondo de color gris plata y el código de barras con un fondo en blanco y las barras y números en negro.
Por último, el tapón es de color negro con forma de hexágono.
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