miércoles, 12 de junio de 2013

Scamper

En este trabajo mis compañeras y yo, hemos realizado un scamper.
Primeramente debíamos de elegir un cuento, buscar el original y modificarlo, creando una nueva forma de contarlo que no fuera tradicional, como es el papel.
El cuento que elegimos fue Pinocho y elegimos contarlo mediante un delantal del que iban saliendo los personajes del cuento, hechos con goma eva, y un cofre donde se encontraba ''Gomocho'', nuestro Pinocho modificado.



Cuento modificado:

                                                              GOMOCHO

Érase una vez... En un cole, no muy muy lejano, había una clase cómo la nuestra. Con niños como nosotros, montones de juguetes y una “seño” muy especial, con la que todos los niños se llevaban muy bien. “¿Y por qué era tan especial?” Os preguntaréis vosotros... Lo era, porque, esta “seño”, la Seño Celeste, tenía el pelo largo y... ¡AZUL!

Un día, Celeste, trajo a la clase un material muy divertido con el que trabajar. Cuando los niños lo vieron de lejos parecían cartulinas, pero, cuando la “seño” se acercó, les explicó a los niños que lo que les iba a dar se llamaba goma-eva y que iban a hacer con él lo que ellos quisieran, podían hacer flores, animales, coches... ¡Incluso dinosaurios!


María hizo una cometa, Manuel quiso hacer una hormiga, Lidia consiguió hacer un camión ¡gigaaaaaaaante! Todos los niños hicieron cosas alucinantes. Y Alberto, el niño más travieso de la clase, hizo un niño de goma-eva e intentó que se pareciese todo lo posible a él. Le pidió consejo a sus amigos para ponerle nombre a su muñeco; María le dijo que podía llamarle José, como su padre, Lidia le dijo que podía ponerle Toby, pero Alberto le contestó que ese no era nombre para un muñeco, sonaba a nombre de perro... “¡Ya sé!” dijo Manuel, “Puedes ponerle Goma, Gomo... Gomocho!”. ¡Ese nombre sonaba muy divertido! Alberto aceptó la idea, le encantaba, su muñeco se llamaba Gomocho.

Todos los niños jugaron con sus muñecos recién hechos en clase, siguiendo con atención las órdenes de la “seño” Celeste; había que recoger lo que habían usado para jugar, no valía tampoco pintar en las mesas, ¡Ni quitarles cosas a los compañeros! y mucho menos pegar, eso no estaba nada bien... Pero los niños, obedientes, hicieron caso a la “seño” y dejaron todo limpio, limpio. Excepto Alberto, que remoloneó todo lo posible para que sus compañeros hicieran el trabajo por él. Celeste le tuvo que regañar varias veces para que dejase de desordenar y recogiera, más tarde también tuvo que avisarle de que debía lavarse las manos para comer, tuvo que repetirle que tenía que tomarse el desayuno entero, y que tirase las cosas a la papelera cuando terminase, y que no podía colarse en la fila, ¡Y que no le tirase del pelo a María!

Llegó la hora de salir al recreo y todos los niños decidieron dejar sus figuras en clase para que no se estropeasen. Lo que ellos no sabían era que en clase iba a suceder algo extraño...

La clase estaba en silencio, no había nadie allí... Nadie, excepto sus figuras.
Se escuchó una voz muy bajita y temblorosa que susurrando decía “¿se han ido todos ya?”. “¡Pues claro que se han ido todos, es la hora del recreo!” dijeron Zorro y Gato, los peluches.
¡¿QUÉ?! ¡¿Los juguetes hablaban!? Sí, en esta clase sí, y pronto fueron todos a conocer a sus nuevos compañeros, los figuras de goma-eva.
Gomocho cometió un error, se hizo amigo de Zorro y Gato, los peluches. Pepita La Mariquita, que sabía mucho, le advirtió de que Zorro y Gato no eran nada buenos, aunque ellos le prometiesen que se lo iban a pasar en grande, y que todo lo que hacían era para molestar a los demás. Gomocho pensaba que eso no era malo, porque Alberto siempre lo hacía, así que no le hizo caso a Pepita y fue a dar un paseo por la clase con sus nuevos amigos.
Zorro y Gato le enseñaron dónde estaban los títeres, que hacían fiestas donde bailar y cantar a cada instante, vio todas las marionetas que había... De plástico, cartón... Mientras iba andando le llamó la atención una de madera que se parecía bastante a él... Pero de repente ¡PLOF! Se chocó con algo que parecía bastante grande... Miró hacia arriba y exclamó “¡Hala! ¿Y esto qué es?”, Zorro y Gato les explicaron que era el cofre donde todos los niños guardaban los disfraces... “Pero, pero... ¿Con forma de ballena?”, dijo Gomocho, “¡Es genial!”.

Los juguetes estuvieron divirtiéndose mientras los niños no estaban, sacaron todos los disfraces, los libros estaban abiertos en el suelo, habían investigado en las mochilas por si por suerte quedaba algún bocadillo olvidado... Pero justo en ese momento escucharon la sirena que anunciaba el final del recreo, ¡Todos los niños estaban subiendo a la clase!
Gomocho se puso muy nervioso, ¡Todo estaba por medio y nadie había recogido nada! Presa del pánico se metió dentro del Cofre Ballena y ¿cual fue su sorpresa? ¡PATAPLAF! El cofre se cerró y Gomocho no podía salir. Se quedó pensando lo feliz que sería fuera de esa ballena,

Cuando los niños entraron a la clase se encontraron todo patas arriba. Todos miraron a Alberto, que era el que solía hacer esas travesuras. La “seño” Celeste le regañó pensando que había sido él, pero viendo que Alberto lo negaba y sabiendo que él no había entrado a la clase, le pidió perdón. ¿Quién había sido? ¿Quién había revuelto todo? Los niños tuvieron que ordenar toda la clase, y todos encontraron su figura, menos Alberto, Gomocho no aparecía por ningún lado.

A la hora de la salida Alberto iba muy triste, no había encontrado a su muñeco...

A la mañana siguiente en clase la “seño” Celeste les preguntó a todos que cómo se habían portado. Todos contestaron que se habían portado muy bien, incluso Alberto. Y la verdad es que Alberto no se había portado del todo bien... ¡Toc! Se escuchó un golpe cerca... Todos miraron alrededor, aunque nadie vio nada... La “seño” preguntó que quién se había lavado los dientes... Alberto volvió a mentir... ¡Toc!... “¿Quién ayudó ayer a su mamá?”... “¡Yo!”, exclamó Alberto... ¡Toc! Otra mentira...
Ahora sí, todos miraron al Cofre Ballena y allí, de un agujero, vieron algo puntiagudo salir. Alberto reconoció aquello, ¡Era la nariz de Gomocho! ¡Qué alegría! ¡Su muñeco había aparecido!
Alberto sacó rápidamente a  Gomocho de entre todos los disfraces.
La maestra, viendo la alegría de Alberto quiso hacer un trato con él, si no volvía a mentir y si no se portaba mal nunca más, Gomocho sería la mascota de la clase. Y así fue. Todos los niños celebraron lo buen amigo que ahora era Alberto regalándole cosas para su muñeco: un peto rojo brillante, una pajarita, un sombrero, ¡una pluma para el sombrero!...

Alberto y Gomocho eran muy amigos, y todos los compañeros de la clase los querían muchísimo.




martes, 28 de mayo de 2013

Bebeteca

Esta actividad ha consistido en recoger una serie de libros tanto informativos como literarios para la bebeteca y la biblioteca del aula. Eligiendo aquellos que veíamos más adecuados para los niños de educación infantil, tanto bebes como primeros lectores.

Comentario personal:
Los libros informativos que he cogido los he elegido porque tienen muchos recursos como adivinanzas, juegos, rimas... que son esenciales en el aprendizaje de los niños.
Además de que me parecen muy adecuados para trabajar temas relevantes.
Sobre los libros de literatura, la mayoría son cuentos y algunos son de poesía sobre todo para los más pequeños. Todos los libros que he elegido han sido porque enseñan valores importantes de la vida, además de una moraleja. Los libros que he elegido para la bebeteca han sido aquellos que me han parecido mas llamativos para los pequeños y tienen una enseñanza básica para ellos.



lunes, 22 de abril de 2013

Story cubes

Érase una vez un pequeño pulpo llamado Manitas que vivía en el fondo del mar. Una tarde, aburrido, pensó en darse un paseo por un pequeño barco naufragado donde curiosamente siempre sonaba una armoniosa y suave música. Manitas se adentró en el barco y al cabo de un rato un destello de luz brillaba en una de las salas del barco. Rápidamente entró y vio que dentro había una mesa. Se acercó lentamente y pudo distinguir que encima de la mesa había un puzzle y una pequeña pieza de engranaje. Llamado por la curiosidad, Manitas comenzó a resolverlo y ,poco a poco, iba viendo lo que era. Al terminarlo vio que en él se dibujaba una pequeña cueva rodeada de una gran selva y en la parte inferior decía: "Si tú a la cueva quieres llegar deberás beber de este cáliz un pequeño sorbo del contenido del caldero". Manitas observó a su alrededor, pero no vio ningún caldero aunque sí encontró una probeta con un extraño liquido. Asustado decidió salir y no volver más a aquel barco.

Una historia mágica

Trascurría una noche larga y oscura, Jaime, un pequeño niño, dormía tranquilo en su habitación llena de juguetes. De repente, un gran golpe lo despertó. Jaime, intranquilo, se levantó y comenzó a llamar a sus padres pero nadie le contestaba. Muerto de miedo, abrió la puerta de su habitación y salió al pasillo. Empezó a recorrerlo y al llegar a la puerta de la habitación de sus padres una luz casi cegadora salía por las ranuras. Meditó un poco al entrar y al abrir la puerta el destello de luz no le dejaba ver, la luz fue disminuyendo hasta que logró ver una pequeña luciérnaga revoloteando nerviosa que, al verlo, se le acercó y se le posó en el hombro. La luciérnaga le dijo: "pequeño Jaime, el malvado mago de la luz se ha llevado a tus padres, deberás abrir esa puerta que te conducirá a un inmenso laberinto que deberás recorrer para poder encontrar a tus padres". Jaime no se lo pensó y se adentró en el laberinto y empezó a recorrerlo, no le fue difícil ya que, después de unas cuantas horas, consiguió llegar al final donde encontró a sus padres y pudo llevarlos de vuelta a casa.

miércoles, 10 de abril de 2013

Justificación del proyecto: Pequeños prodigios


Hemos elegido el tema de la música para nuestro proyecto porque nos parece una forma atractiva de que los niños aprendan a la vez que se divierten. La música como tema desarrolla en los niños muchos aspectos favorables a la vez: psicomotricidad, lenguaje, ritmo, sensaciones…etc. Además de ser esencial para su desarrollo equilibrado como persona tanto física como psíquica está globalizado en los demás aprendizajes de las diferentes áreas que se producen en el aula.
Cualquier tema educativo puede relacionarse con la música, en los conocimientos de los cursos de infantil, donde este recurso está muy presente actualmente, podemos encontrar canciones infantiles y populares, cuentos sonoros,dramatizaciones, etc… relacionados con diferentes centros de interés como la navidad, el otoño…
A través de la organización por rincones, dentro del aula, podemos descubrir el rincón de la música, un espacio delimitado de la clase, donde los alumnos podrán manipular de forma libre los instrumentos musicales que allí se encuentren y otros instrumentos de percusión propios para su edad. Por ello es interesante enseñarles que el cuerpo es el instrumento más valioso, con él se pueden hacer infinidad de sonidos y que a través del movimiento se pueden expresar multitud de sensaciones. Todos estos tipos de expresiones se pueden desarrollar en competencia con otras áreas, como puede ser la expresión plástica.

domingo, 7 de abril de 2013

Amar es de verdad

Érase una vez un príncipe que se quería casar con una princesa de un reino vecino, que era muy bella y muy buena. El príncipe, decidido, le pidió a su padre, el rey, que lo acompañara a pedir la mano de la princesa. Pero lo que no sabían era lo que se iban a encontrar al llegar a su castillo.
Después de varias días de viaje llegaron. Fueron recibidos muy amablemente por todos pero el rey y el príncipe sospechaban que algo no iba bien. Los llevaron hacia el salón principal que era donde se encontraba el rey, padre de la princesa. Transcurrió un buen rato durante la conversación, donde hablaron de cosechas, tierras, reinos, amor...etc. Pero, justo al terminar la conversación y cuando se disponían a salir, empezó a temblar todo el castillo, el cielo azul se cubrió de nubes negras y un denso humo blanco los rodeaba. Al pasar cerca de tres horas, el príncipe sin saber cómo ni por qué abrió los ojos y estaba atado por unas densas cadenas a la pared junto a su padre y al padre de la princesa. El príncipe, asustado por lo que podía haber pasado y sin saber si su amada princesa estaba bien, comenzó a gritar, cada vez más alto, hasta que consiguió despertarlos. Los tres intentaron por todos los medios escapar de aquellas cadenas pero fue en vano. Fueron perdiendo la esperanza hasta que, de repente, se abrieron las puertas y apareció un niño sonriente y les dijo ¡Vengo a salvaros!
Este niño era el hermano de la princesa, era muy travieso y siempre andaba escondiéndose, por eso no consiguieron capturarlo.
Rápidamente les explicó que la reina malvada había entrado en el castillo dejándolos atados y se había llevado a la princesa; además, destacó algo que había oído decir a la reina malvada: ¡No dejaré que te cases con ella! ¡Serás mi príncipe! Y a continuación le entrego al príncipe un sobre que había encontrado. El príncipe lo abrió y sacó de él una pequeña carta donde ponía que, "Si a media noche no estas casado conmigo, mataré a la princesa".
Asustados, reunieron a todos los caballeros del rey y emprendieron la marcha en busca de la princesa. Se les echaba la noche encima y no conseguían llegar, por lo que el príncipe decidió adelantar a los caballeros y dirigirse él solo. Enseguida llegó al castillo de la reina malvada y consiguió entrar.
Corriendo busco a la reina y le dijo que quería casarse con ella pero que dejara a la princesa libre. Ella aceptó pero antes se casarían.
La reina malvada lo tenia todo preparado y la boda comenzó enseguida. Transcurrió la boda sin problemas y, casi al finalizar, cuando solo quedaba la aprobación del príncipe, de nuevo apareció el niño que había llegado escondido bajo el caballo del príncipe, agarró y dijo las palabras que rompían todo el poder de la reina malvada. ¡Bruja eres si amor tienes, bruja no serás sino te has de cuidar!

La lámpara del perro

Había una vez un perro desafortunado. Se llamaba Chaky, era un perrito mediano de color marrón con manchas blancas y ojos negros muy grandes. Vivía en una pequeña caja de cartón que cada vez era más incomoda y tenia una lamparita que alumbrada sus noches de invierno más oscuros.

Chaky tenía una amiga muy fiel, que le traía todos los días comida y agua. Esta niña se llamaba Carmencita, tenía nueve años, era bajita y tenía un precioso y largo acoracolado pelo de color negro.
Carmencita, que nunca fallaba a sus citas con Chaky para llevarle su comida y agua, un día empezó a retrasarse hasta que estuvo una semana sin aparecer. Chaky, preocupado por lo que le podría haber pasado, salió a buscarla. Tras un buen paseo ladrando para buscarla Chaky encontró una niña tumbada bajo un árbol con cara pálida y tapada con una pequeña manta. Carmencita había enfermado y no podía moverse para buscar ayuda, por lo que Chaky decidió ir a buscarla.
Después de varias horas intentando que alguien le hiciera caso volvió desolado donde se encontraba Carmencita. Pero Chaky no se dió por vencido y mientras estaba tumbado al lado de ella se le ocurrió una idea maravillosa. Cogería su pequeña lámpara y haría ráfagas de luz para que la vieran y fueran en su ayuda.
Tras unos minutos aparecieron varias personas y se llevaron a Carmencita al hospital.
Carmencita se recuperó en unas semanas gracias a Chaky. Y los dos vivieron felices.

Descripciones

Imagen 1

En esta imagen veo la fachada de un patio típico andaluz. Podemos observar dos partes de dos paredes que se unen en una esquina. Una pared es de color amarillo mostaza y la otra blanca. En la pared amarillo mostaza hay una ventana de color azul, con un marco en forma de cruz del mismo color azul y el alféizar de color marrón formado por losetas. En la pared blanca hay dos maceteros colgados en la pared uno más abajo del otro. El macetero es de arcilla con una franja blanca en la parte de arriba. Ambos contienen flores rojas con tallos y hojas de color verde.

Imagen 2

En esta imagen se muestra una niña de unos 5 años de edad. La niña tiene el cabello rubio un poco despeinado, ojos azules claros con pestañas largas, su nariz es redondeada y labios de color rosado y gruesos. Viste una camiseta de color verde caqui con los bordes del cuello y las mangas blanco. Su piel tiene un tono color tostado.
La niña está sentada en una silla de aluminio con el respaldo de listones del mismo color del aluminio, plata.
Por lo que se ve en la foto parece que está comiendo o ha terminado de comer porque al borde de la foto se ve el filo de un plato blanco y la niña tiene delante de la cara un tenedor plateado con cuatro dientes que se ven un poco difuminados y más iluminado que la parte del mango que se ve de un gris plata más oscuro.

Objeto

El objeto es un recipiente de crema de manos que contiene treinta mililitros. La crema se llama Rose 4 reines, con letras en francés. El bote tiene forma de tubo de color plateado con dos caras. La primera cara tiene la parte de arriba hasta más o menos la mitad del bote de color burdeos con el dibujo de una rosa con un tallo con tres hojas de color rosa claro. Debajo tiene el fondo de color rosa claro con letras en color burdeos y dorados. Indica el nombre de la crema, qué tipo de crema es, la marca y los mililitros que contiene. Tiene los dos lados de la izquierda y la derecha de esta parte con dos franjas un poco redondeadas de color dorado. Por la parte de atrás del bote se encuentran los ingredientes que contienen en letra color burdeos con el fondo de color gris plata y el código de barras con un fondo en blanco y las barras y números en negro.
Por último, el tapón es de color negro con forma de hexágono.


sábado, 26 de enero de 2013

Historia de una maestra

En esta práctica la profesora dio una lista de los siguientes libros para realizarla en grupo:

- Subirana, V. (2012.) Una maestra en Katmandú. Madrid: Aguilar.
- Aldecoa, J. (2011). Historia de una maestra. Madrid: Santillana.
- Díez Navarro, M. C. (2009). Mi escuela sabe a naranja: Ser y estar en la escuela infantil. Barcelona: Graó.
- Díez Navarro, M. C. (2011). Los pendientes de la maestra o cómo piensa una maestra en los niños, las escuelas, las familias y la sociedad de hoy. Barcelona: Graó.



Mi libro, historia de una maestra, me ha parecido interesante por que en él la autora y protagonista, Josefina Aldecoa, relata la situación tan desfavorable que encuentra en las escuelas a su llegada en pueblos alejados de la civilización y en Guinea. Donde nos muestra su intento por mejorar tanto la situación de aprendizaje como el propio aprendizaje de los niños y niñas. Además de mostrar la gran influencia que ejercía la Iglesia sobre la escuela y las personas, lo que tenia como finalidad obstaculizar la situación de enseñanza-aprendizaje. Por último, se suma el estallido de una Revolución con final caótico que pondrá punto y final a la lucha por llevar a las escuelas el principio de coeducación.

Aquí os dejo algunas frases que me llamaron la atención:
- ¿Quién sabe leer? Y un niño menudito dijo: <<yo>>. <<¿Y los demás?>>...Los demás no saben...si supieran no estarían aquí...>> <<¿Dónde estarían>>...<<Trabajando>>
- <<La joya más preciosa carece de valor si la comparamos con un niño. La planta más hermosa es sólo una pincelada de verdor; la máquina más complicada es imperfecta al lado de ese pequeño que piensa, ríe y llora. Y ese ser maravilloso, ese hombre en potencia ante el cual se doblega la Naturaleza, os ha sido confiado, mejor dicho, os será confiado...>>
- <<La escuela ha de ser laica. La escuela sobre todo ha de respetar la conciencia del niño. La escuela no puede ser dogmática ni puede ser sectaria...>>
- Tenía que pasar mucho tiempo hasta que yo me diera cuenta de que lo que me daban los niños valía más que todo lo que ellos recibían de mí.


miércoles, 23 de enero de 2013

Análisis del lenguaje

ANÁLISIS DEL LENGUAJE

He elegido este vídeo que me parece muy interesante sobre un niño llamado Pedro con tres años de edad.



El vídeo es una entrevista en el programa de Menuda Noche, donde el presentador, Juan y Medio, le pregunta sobre sus aficiones, el equipo de fútbol de Cádiz y la Formula 1.

El niño se expresa con frases cortas y presenta algunas dificultades para pronunciarlas y comete algunos errores gramaticales:
- Ceceo: ''Alfonzo'' en vez de Alfonso, ''Alonzo'' en vez de Alonso, ''enzeña'' en vez de enseña, ''ezo'' en vez de eso y ''zi'' en vez de si.
- Suprime la ''d'': ''ha atrancao'' en vez de ha atrancado, ''deos'' en vez de dedos y ''escondios'' en vez de escondidos.
- Abreviaturas: ''pa'' en vez de para.
- Eliminación de la 'r' final: ''quita'' en vez de quitar.